David Kaplún: “El sistema siempre ha estado amenazado por movimientos que buscan la igualdad”

Hablamos con David Kaplún, uno de los responsables de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) para reflexionar sobre los cambios que la masculinidad hegemónica está experimentando a raíz del impacto del feminismo en la ideología de género.


Fotografía realizada durante la charla “Masculinidades hegemónicas: entre la cultura del porno y la cultura de la violencia” impartida en la UCLM|| Autora: Arianda Burgos Hernández

PREGUNTA: ¿A qué se dedica AHIGE?

RESPUESTA: Tiene dos objetivos, propiciar una transformación interna y externa a la sociedad para proponer masculinidades más igualitarias, cuidadoras, empáticas…

P: ¿En qué momento sentisteis la necesidad de crear una asociación así?

R: Pues en el momento en el que hace 12 años, otra vez más, las cifras de asesinadas nos volvieron a llamar la atención y dijimos, oye tenemos que hacer algo porque esto no es un problema de mujeres es un problema de derechos humanos.

Si estuviesen matando a niños no le diríamos a los niños oye tenéis que organizaros chicos, entonces por qué con las mujeres esperamos que sean ellas las que se organicen. Como he dicho es un problema de derechos humanos, se están matando personas y toda la sociedad en su conjunto tenemos que salir a decir que esto no está bien.

P: ¿Habéis sido muy juzgados a raíz del motivo de vuestra asociación?

R: Claro, el coste de la masculinidad básicamente es que te vas quedando un poco solo, lo que tiene el patriarcado es que te da la seguridad de que al final perteneces a un grupo social,  entonces en el  momento que criticas ese grupo social lo que recibes es esa soledad, pero como dentro del grupo en el que estamos nos entendemos entre nosotros al final no nos hace falta nadie más; de hecho nos sentimos mejor con nosotros mismos.

Una cosa que pasa cuando te deconstruyes a nivel de género es que empiezas a ser mucho más consciente de ti mismo e independientemente de las críticas que recibas desde fuera estás mucho más contento con la vida que estás llevando.

P: ¿Crees que conforme vaya evolucionando la sociedad se irá aceptando esa masculinidad más igualitaria que defendéis?

R: Lo estamos viendo ya de hecho, una de las cosas que está pasando es que muchos hombres se están viendo increpados, sobre todo ahora que hay partidos que están promoviendo una vuelta a la masculinidad más tradicional; entonces, esos hombres contactan con nosotros porque dicen ‘oye mira yo quiero empezar a trabajar en mí mismo’ y así hemos estado creciendo un montón.

Imagínate una campana de gauss, que es como más gorda en el centro y por los costados como más baja, pues la imagen que yo puedo ofrecer es que ambos extremos están creciendo: la parte más extremista  de una masculinidad quizás más tradicional y por otro lado el extremo más igualitario, dejando el centro un poco vacío.

P: ¿Por qué crees que este tipo de partidos como VOX, ciudadanos, PP han vuelto a ese discurso antifeminista, tomándolo como una amenaza social?

R: Siento que hay mucha manipulación por su parte, por un lado del mensaje del feminismo que se relaciona con la ausencia de hombres, cosa que es mentira, vamos, la definición de la RAE, a pesar de que tampoco nos guste porque creemos que no es del todo neutral, pero aun así, la misma RAE reconoce que el feminismo  es un movimiento que busca la igualdad entre hombres y mujeres, no tiene nada que ver  con lo que ellos están dicidiendo que es.

Pero, por otro lado, también siento que se está realizando una reacción por parte de hombres  que durante todo el proceso de responsabilización de sus propias agresiones no han querido enfrentarse a sí mismos y ven en esto una salida fácil, porque al final así no tienen que reflexionar e intentar mejorar.

Pero  también creo que eso no es la mayoría de la población, de hecho, hace poco,  hubo una intervención por parte de VOX, entiendo que también con la alianza de Ciudadanos y PP, de mover un autobús de hazteoir.org por todo el estado, fuimos allí con una pancarta de “sois la razón por la que necesitamos más feminismo” porque creímos que teníamos que hacer algo, y al llegar allí, no estábamos nosotros solos y pensábamos que íbamos a estar cuatro gatos: había un montón de chavales y chavalas que estaban indignados con el discurso de hazteoir, También, en el momento en el que salimos nosotros, salió otro hombre sin necesidad de pertenecer a la asociación y les dijo que estaban poniendo en evidencia a todos los hombres y que no les representaba. Entonces pienso que la mayoría de la población aunque no se pronuncie sí que está como muy pendiente de no regresar a eso modelos más tradicionales.

Fotografía realizada durante la charla “Masculinidades hegemónicas: entre la cultura del porno y la cultura de la violencia” impartida en la UCLM|| Autora: Arianda Burgos Hernández

 

P: ¿Es posible que este tipo de discursos sean una reacción de hombres que se sienten amenazados por la empoderación del feminismo?

R: Claro, el feminismo en una propuesta que se mueve a varios niveles, hay mucha violencia que estamos eliminando, y si eliminamos esa violencia hay muchos sectores que no obtendrán ganancias, por otro lado, también incorporamos a las mujeres a esferas de poder a las que ahora mismo no tienen tanto acceso.  Todo esto implica que el sistema actual se tiene que reconfigurar, por lo que todo el poder que tienen ellos tendrían que cederlo, así que el actual sistema está amenazado, de hecho, siempre ha estado amenazado por movimientos que buscan la igualdad como es el feminismo.

El tema es que también está habiendo ahora como una campaña muy evidente de los sectores publicitarios para sacar rédito  de los logros del feminismo, podemos ver por ejemplo la última campaña de Gillette;  eso beneficia a empresas concretas pero desde el momento que ese mensaje se lanza como crítica a los modelos más hegemónicos estamos fortaleciendo la idea de feminismo. O sea, el propio sistema está atacando al sistema.

P: Hemos hablado de masculinidad igualitaria y tradicional pero un concepto también muy utilizado es ‘masculinidad tóxica’, ¿qué es?

R: La masculinidad tóxica es toda aquella masculinidad que por construirse a sí misma no se preocupa en el daño que está ejerciendo a ella y a su porque no podemos olvidar que porque gran parte del daño de la masculinidad tóxica se lo están llevando los propios hombres.

P: ¿Qué es lo contrario a la masculinidad tóxica?

R: El concepto que se utiliza ahora es ‘las nuevas masculinidades’ aunque no estamos de acuerdo porque no son nuevas, siempre ha habido hombres distintos a la masculinidad hegemónica del momento. Hay un montón de hombres a lo largo de la historia que se han dado cuenta de los privilegios que tenían y que era injusto y partir de ahí han cedido su espacio  como lo cedemos continuamente, perder un privilegio no es algo que nos haga menos, al contrario, no hará tener una relación mucha más sana con la otra persona. 

Cuando yo voy a Barcelona porque tengo familia allí, ellos dejan de hablar en catalán y me hablan en español, porque así tener una mejor comunicación, a su vez, cuando yo iba a jugar con mi hija yo no jugaba con las habilidades de adulto, jugaba desde su posición para ganar una relación más positiva con ella. Yo siempre pongo una metáfora: los privilegios son como una pelota de fútbol en el momento en el que la sueltes es cuando empiezas a disfrutar, si solo la tienes agarrada para ti mismo sería muy aburrido

P: ¿Cómo puede un hombre trabajar con su masculinidad y consigo mismo?

R: Puede hacer un trabajo individual estupendo y llegar súper lejos  pero nosotros creemos que es fundamental hacer un trabajo colectivo,  uno de los grandes escollos que nos ha planteado la masculinidad hegemónica es la competitividad como  elemento  que vertebra nuestras relaciones, entonces es muy complicado que tu entiendas  a otros hombres  como personas con las que también te puedes deconstruir cuando no has tenido la posibilidad de esa construcción colectiva.

Hay muchas posibilidades a las acudir para ese trabajo colectivo, estamos nosotros, AHIGE, pero también está la asociación ‘Círculos de Hombres ‘, Papas Blogueros , ZéroMacho

P: ¿Cómo las madres y los padres pueden criar a un hijo de una manera que no se les imponga ninguna pauta que marque su masculinidad?

R: Cuando pensamos llevar nuestro foco de interés a la igualdad pensamos que solo existe una línea, y pensamos que lo mejor es llegar hasta extremo, pero viviendo en una sociedad que no es ecuánime, esa igualdad conllevará un coste social.

Por ejemplo, imagina un niño súper igualitario que baile ballet con un tutú rosa, y yo le llevo al cole con esa vestimenta, queriendo él portarla. Al final el coste social que va a tener va a ser muy elevado y probablemente eso no lo va a vivir solo desde la igualdad sino también desde el rechazo, desde la soledad, desde el aislamiento social.

Por eso tenemos que calcular siempre cuando hacemos avances hacia la igualdad cuál es el coste, porque sabiendo las consecuencias es posible que ya no nos vayamos al extremo sino que vamos conquistando los espacios según los costes que podamos asumir.

Para escuchar la entrevista:

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