8M: Un movimiento Expansivo

Cartel que encabezaba la manifestación del 8 de Marzo en Cuenca|| Autora: Clara Visier

El pasado de marzo la ciudad de Cuenca volvió a acoger por segundo año consecutivo la manifestación  feminista que tildaba la celebración del día de la mujer, anteriormente conocido como el día de la mujer trabajadora.  La cifra de asistencia que los medios  manejan es de más de 3000 mil personas, número muy superior a la manifestación del 2018 a la acudieron unas 1800 personas según datos de la Delegación del Gobierno.  

Dio comienzo a las 19:00 horas en la plaza de toros de la ciudad, conforme te acercabas al punto de encuentro te encontrabas con el violeta por todo los lados, banderas, vestimentas, maquillajes, purpurinas, cartulinas, carteles… todo eso iba hacia eco de lo que esa reunión social iba a ser, cuando todo el violeta se juntó en un mismo punto pareció como si el resto de colores se apagasen sabiendo que no era su momento de brillar.

Y no solo la vista era estimulada, también el oído al ritmo de una batucada conformada entera por mujeres que invitaban a un ambiente festivo,  el sonido de los tambores siguió durante toda la marcha pero la música a  veces se callaba ante los gritos de las miles de mujeres que conformaban la manifestación, algunos de las frases más recurridas fueron “Si VOXvemos a la Edad Media me pido del lado de las brujas”, “Aquí estamos las feministas”, “Nos tocan a una, nos tocan a todas”,  o  “Se lo debemos a las pibas que no volvieron”,  frases que se gritaban con fuerza, con las palmas mirando al cielo para que todas las que no estén también puedan mirar cómo se sigue luchando por ellas, era en esos momentos cuando el ambiente festivo se detenía  porque todavía no sabemos bailar con el recuerdo de las que no están.

Tres adolescentes durante la manifestación || Autora: Clara Visier

La marcha comenzaba  dirección hacía cuatro caminos teniendo por cabeza un cartel de unos  4 metros que  comunicaban mensajes clave como “Huelga feminista”, “Día de la mujer” ,“8M”, “Cuenca” y el lema anteriormente nombrado “Si nosotras paramos se para el mundo”, detrás de esa tela blanca una marabunta de gente se organizaba, al principio se encontraban las mujeres más afines a la organización de la manifestación, que portaban banderas  con símbolos feministas  y altavoces para iniciar algunos lemas, detrás de estas se encontraba la batucada seguido del resto de mujeres de todo tipo de edades, desde adolescentes hasta abuelas; también hombres de todas edades estuvieron presenten en toda la línea pero se colocaban más al final de ella dando a entender que hoy, como al resto de colores, no les tocaba brillar.

La actividad se realizó con normalidad siguiendo el recorrido acordado: desde Cuatro Caminos  subieron hacia Mango dando un giro hacia carretería para así desembocar en la Plaza de España, la llegada de 3000 mil personas a esa plaza marcaba un foto que erizaba la piel para todos los que estaban, 3000 mil personas que se callaron cuando se pronunció el manifiesto, muchas más de 3000 mil almas que saltaron y gritaron tras terminar el discurso.

 Manifestación 8M en Plaza de España, Cuenca|| Fotografía de: Clara Visier

La manifestación era solo una actividad más de todas las que se prepararon para ese 8 de marzo,  una de las principales que dota de significado al lema de ‘si nosotras paramos, se para el mundo’  era el realizar una huelga que consistía en que las mujeres no desempeñasen sus actividades rutinarias tanto en el terreno laboral como el doméstico con  la intención de mostrar  la importancia de estas en los distintos contextos de la sociedad.

Fuente:@Newtral

Pero no solo en Cuenca se vivió este día, todo el país era violeta, y es que  España a pesar en cuestión de feminismo no somos de los últimos de la lista, cosa a la que solemos estar acostumbrados. Es más se podría decir que incluso hemos destacado con el impacto del 8M en los medios que transmitieron el éxito de asistencia que se ha dado, sumándose cada vez más personas a apoyar el feminismo de manera pública. 

Feminismo por el mundo

Al final, sea por el motivo que sea, es innegable que el 8M se ha convertido en un movimiento mundial  pero que no en todos tiene el mismo impacto, mostraremos dos ejemplos a través de dos historias:

La primera es de Ana Torrecilla , estudiante de Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante pero que ahora mismo reside en Bruselas por una beca Erasmus.

Ella asistió a la manifestación que se realizó allí, nos cuenta  lo que sintió sobre el ambiente a través de los siguientes audios:

Además nos muestra estas fotos que ella realizó durante la manifestación donde se puede ver la confluencia de gente.

Estás fotos se acompañan de un vídeo que grabó que ella misma:  

Frente a esta perspectiva nos encontramos con otras maneras de vivir el 8M en países como Estados Unidos, que en este caso lo que destaca es la ausencia de este movimiento allí.

Este caso lo traemos desde twitter con el hilo que @lsabelleParrish realizó narrando cómo era el ambiente del 8M en la ciudad donde actualmente reside.

En resumen, desde Cuenca hasta Bélgica pasando por EEUU, un movimiento expansivo que parece no tener límite ni barreras porque al final este pequeño y groso recorrido desde lo local a lo internacional sirve para hacernos una mínima idea de hasta dónde está llegando el feminismo y hasta dónde llegará, así que no, no ‘estáis perdiendo el tiempo’, estáis haciendo historia.

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